LINEA REUMATOLÓGICA y DOLOR

DOLOR:

El dolor es una señal del sistema nervioso de que algo no anda bien. El dolor nociceptivo es la respuesta normal del organismo a una injuria y tiene por objetivo prevenir mayor daño (ej. retirar la mano de un objeto caliente luego del primer contacto). El dolor puede ser agudo o sordo. Puede ser intermitente o ser constante. Puede sentir dolor en algún lugar del cuerpo, como la espalda, el abdomen, el pecho, la pelvis. O puede sentir dolor generalizado.

Fuente: Medline Plus

ARTRITIS REUMATOIDE

La artritis reumatoidea (AR) es una enfermedad que lleva a la inflamación de las articulaciones y tejidos circundantes. Es una enfermedad prolongada.

La artritis reumatoide se produce cuando el sistema inmunitario ataca el sinovial, el revestimiento de las membranas que rodean las articulaciones. La inflamación resultante engrosa el sinovial, que finalmente puede destruir el cartílago y el hueso dentro de la articulación. Puede afectar cualquier articulación, pero es común en las muñecas y los dedos.

Fuente: Scielo 2020

OSTEOARTRITIS

A menudo se habla de la artrosis como una enfermedad de “desgaste”. Eventualmente, si el cartílago se desgasta por completo, el hueso se rozará con el hueso. Pero además de la descomposición del cartílago, la osteoartritis afecta a toda la articulación.

Los síntomas de la artrosis generalmente se pueden controlar, aunque el daño a las articulaciones no se puede revertir. Mantenerse activo, mantener un peso saludable y algunos tratamientos pueden retrasar el avance de la enfermedad y ayudar a mejorar el dolor y la función de las articulaciones.

Fuente: Mayo Clinic

CONTRACTURA MUSCULAR

Una contractura es una contracción involuntaria, duradera o permanente, de uno o más grupos musculares. Puede aparecer al realizar un esfuerzo y entre los síntomas más frecuentes encontramos el abultamiento o inflamación de la zona, dolor y alteración del funcionamiento normal del músculo.

Las contracturas musculares pueden distinguirse según cuándo se originen:

  • Durante el esfuerzo: Mientras realizamos ejercicio físico el cuerpo metaboliza sustancias activas y produce el movimiento, pasando a ser sustancias de deshecho o inactivas (metabolitos). Si el esfuerzo es excesivo, por dureza o por falta de entrenamiento, el organismo no depura los metabolitos en el torrente sanguíneo y se produce dolor e inflamación
  • Posterior al esfuerzo: El músculo es incapaz de volver al estado de reposo. A veces ocurre que, después del ejercicio intenso, si el músculo ha sido sometido a gran trabajo, no es capaz de volver al estado de relajación.
  • Residuales: Cuando hay una lesión grave, la musculatura que la rodea tiende a contraerse como protección. Esto que hace que, aunque esté curada la lesión principal, los músculos de alrededor queden contracturados.

Fuente: Medline Plus

Es muy importante consultar con un médico, si Usted padece de alguna de estas enfermedades.  El le hará un diagnóstico adecuado y le indicará tratamiento adecuado. No se automedique.